jueves, 22 de enero de 2009

Hace unas cuantas semanas el periódico de la capital estadounidense The Washington Post llevó a cabo un curioso experimento cuya finalidad era calibrar, más o menos, el gusto artístico del ciudadano medio de la capital del imperio, y por extensión, el del americano “tipo medio”, que francamente no sé en qué consiste. Para llevar a buen término su experimento, convencieron a uno de los más grandes y prestigiosos violinistas del mundo en la actualidad, Joshua Bell.

Viernes, 12 de enero de 2007. Hora punta en una estación de metro en la ciudad de Washington. Un músico toca el violín vestido con vaqueros, una camiseta y una gorra de béisbol. El instrumento es nada menos que un Stradivarius de 1713. El violinista toca piezas maestras incontestables durante 43 minutos. Es Joshua Bell (Estados Unidos, 1967), uno de los mejores intérpretes del mundo. Tres días antes había llenado el Boston Symphony Hall, a 100 euros la butaca. No había caído en desgracia, sino que estaba protagonizando un experimento recogido por el diario The Washington Post: comprobar si la gente está preparada para reconocer la belleza.

El experto Leonard Slatkin, director de la Orquesta Sinfónica Nacional de EE UU, había previsto que el músico recaudaría unos 150 dólares y que, de mil personas, unas 35 se detendrían haciendo un corrillo, absortas por la belleza. Hasta un centenar, según Slatkin, echaría dinero en la funda del violín. Pero eso no fue lo que ocurrió.

Joshua Bell, el violinista, fue un niño prodigio que, a sus 39 años, no ha dudado en quitarse el aura de virtuoso intocable. Ha llegado a aparecer en la versión estadounidense de Barrio Sésamo. También interpretó la banda sonora de la película El violín rojo, que fue galardonada con un oscar. Bell no sólo respondió encantado al reto de tocar en el metro, sino que además insistió en llevar su valioso Stradivarius.
El músico arrancó con la chacona de la Partita número 2 en Re menor de Johann Sebastian Bach. A los tres minutos, un hombre desvió su mirada para fijarse en el músico. Fue su primer contacto con el público del metro.

A los 43 minutos habían pasado ante él 1.070 personas. Sólo 27 le dieron dinero, la mayoría sin pararse. En total, ganó 32 dólares. No hubo corrillos y nadie le reconoció.
"Era una sensación extraña, la gente me estaba... ignorando", declara Bell al Post. El virtuosos asegura que habitualmente le molesta que la gente tosa en sus recitales, o que suene un teléfono móvil; sin embargo, en la estación de metro se sentía "extrañamente agradecido" cuando alguien le tiraba a la funda del violín unos centavos.
Expertos citados por el diario aseguran que el contexto importa, y que una estación de metro en hora punta no permite que la gente aprecie la belleza. Mientras, Bell recuerda con amargura los peores momentos: cuando acababa una pieza, nadie aplaudía.
Sólo una persona se detuvo seis minutos a escucharle. El treintañero John David Mortensen, funcionario del Departamento de Energía de EEUU, quien declara al periódico que la única música clásica que conoce son los clásicos del rock. "Fuera lo que fuera" lo que estaba tocando el virtuoso, declara Mortensen, "me hacía sentir en paz"



Conclusion:

Este artículo, nos demuestra que sólo apreciamos las cosas en las situaciones en que estamos no por las cosas que son, en este caso Joshua Bell se pone a un escenario y se luce a un precio mayor al que en el metro, des de este momento podemos comprovar que Joshua Bell sólo és famoso en el escenario y cuando está arriba miles de personas pagan para ver su obra, en cambio si está en el metro nadie se detiene a mirarle aunque haga el mismo espectaculo. Esto seria lo más curisoso.



Artículo:

Viernes, 12 de enero de 2007. Hora punta en una estación de metro en la ciudad de Washington. Un músico toca el violín vestido con vaqueros, una camiseta y una gorra de béisbol. El instrumento es nada menos que un Stradivarius de 1713. El violinista toca piezas maestras incontestables durante 43 minutos. Es Joshua Bell (Estados Unidos, 1967), uno de los mejores intérpretes del mundo. Tres días antes había llenado el Boston Symphony Hall, a 100 euros la butaca. No había caído en desgracia, sino que estaba protagonizando un experimento recogido por el diario The Washington Post: comprobar si la gente está preparada para reconocer la belleza.
El experto Leonard Slatkin, director de la Orquesta Sinfónica Nacional de EE UU, había previsto que el músico recaudaría unos 150 dólares y que, de mil personas, unas 35 se detendrían haciendo un corrillo, absortas por la belleza. Hasta un centenar, según Slatkin, echaría dinero en la funda del violín. Pero eso no fue lo que ocurrió.
Joshua Bell, el violinista, fue un niño prodigio que, a sus 39 años, no ha dudado en quitarse el aura de virtuoso intocable. Ha llegado a aparecer en la versión estadounidense de Barrio Sésamo. También interpretó la banda sonora de la película El violín rojo, que fue galardonada con un oscar. Bell no sólo respondió encantado al reto de tocar en el metro, sino que además insistió en llevar su valioso Stradivarius.
El músico arrancó con la chacona de la Partita número 2 en Re menor de Johann Sebastian Bach. A los tres minutos, un hombre desvió su mirada para fijarse en el músico. Fue su primer contacto con el público del metro.
32 dólares
A los 43 minutos habían pasado ante él 1.070 personas. Sólo 27 le dieron dinero, la mayoría sin pararse. En total, ganó 32 dólares. No hubo corrillos y nadie le reconoció.
"Era una sensación extraña, la gente me estaba... ignorando", declara Bell al Post. El virtuosos asegura que habitualmente le molesta que la gente tosa en sus recitales, o que suene un teléfono móvil; sin embargo, en la estación de metro se sentía "extrañamente agradecido" cuando alguien le tiraba a la funda del violín unos centavos.
Expertos citados por el diario aseguran que el contexto importa, y que una estación de metro en hora punta no permite que la gente aprecie la belleza. Mientras, Bell recuerda con amargura los peores momentos: cuando acababa una pieza, nadie aplaudía.
Sólo una persona se detuvo seis minutos a escucharle. El treintañero John David Mortensen, funcionario del Departamento de Energía de EEUU, quien declara al periódico que la única música clásica que conoce son los clásicos del rock. "Fuera lo que fuera" lo que estaba tocando el virtuoso, declara Mortensen, "me hacía sentir en paz"

jueves, 15 de enero de 2009

Amelie



Amélie es la película francesa de Jean Pierre Jeunet realizador de la lóbrega Delicatessen.
Amélie nos permite olvidar la brutalidad de estos globalizados tiempos que corren.
És una pelicula barroca, cómica, surrealista y por sobre todo romántica,
Amelie no es una chica como las demás. ha visto a su pez de colores deslizarse hacia las alcantarillas municipales, a su madre morir en la plaza de Notre-Dame y a su padre dedicar todo su afecto a un gnomo de jardín.


Su pasado narrado en off durante los primeros diez minutos anticipa rápidamente la estética de tarjeta postal que impregnará todo el film, del resto de los niños por decisión de su padre, debido a su equivocada creencia de que ella sufría problemas cardiacos (equivocado pues cada vez que él le hacía un chequeo médico en casa, el corazón de Amélie se disparaba simplemente por el contacto físico con su padre). Éste hecho, junto con el ambiente tenso que imperaba en su casa debido también a la naturaleza inestable y nerviosa de su madre, y sobre todo por la trágica muerte de ésta al caérsele encima una turista suicida que se lanzó al vacío desde lo alto de la iglesia de Notre Dame, lo que agudizó las tendencias antisociales de su padre, hacen que la niña desarrolle una inusual y activa imaginación. Como se cita textualmente en la película. Colores falseados, vértigo picado y contrapicado y aceleraciones propias de videoclip completan este rompecabezas tan cargado de esas pequeñas observaciones que Jeunet se ocupó de acopiar durante años y de hacer coincidir en el guión de este film.
Amélie es la historia de una joven camarera de Montmartre cuya propietaria es una antigua jinete circense un tanto aniñada y tímida que decide inmiscuirse en la vida de quienes la rodean para hacer el bien.
El Cafe les molins, és el nombre del café donde se dan a conocer una serie de personajes de lo más excéntricos con los que Amélie interactuará durante toda la película:
Suzanne, la dueña, antigua artista del desnudo, que cojea un poco pero nunca derrama nada, a la que le gusta ver a los atletas que lloran por desilusión y no le gusta que un hombre sea humillado en presencia de su hijo.
Georgette, la vendedora de tabaco hipocondríaca, la cual odia la frase “el fruto de su vientre”.
Gina, camarera como Amélie, cuya abuela era sanadora, y a quien le gusta hacer tronar los huesos de los dedos.
Hipólito, un escritor fracasado, a quien le gusta ver toreros corneados en televisión.
Joseph, el amante rechazado de Gina, quien se pasa espiándola todo el día y a quien sólo le gusta explotar el papel de burbujas.
Philomène, azafata de vuelo, a quien le gusta el ruido producido por el tazón del gato en el azulejo.

Amélie no tiene novio, lo intentó una o dos veces, pero los resultados la desanimaron. En su lugar Amélie ha cultivado un gusto por los pequeños placeres, como… meter la mano en un saco lleno de guisantes… romper la capita de azúcar cristalizado de una crema catalana con una cuchara … verle la cara en la oscuridad en el cine a la gente… lanzar piedras en el canal de San Martín…o tratar de adivinar cuántas parejas están teniendo un orgasmo en París en ese mismo momento... (¡15! Como ella dice mirando a la cámara).
Pero el 30 de agosto de 1997 ocurre el evento que cambiará la vida de Amélie. Tras una serie de circunstancias por el shock ocasionado al enterarse por televisión del accidente de
Lady Di, descubre tras una losa de su baño el pequeño tesoro guardado por un niño hace cuarenta años. Fascinada por el hallazgo, el 31 de agosto a las 4:00 de la madrugada, tiene una idea espectacular: dondequiera que esté, Amélie encontrará al dueño y le devolverá su tesoro. Si lo conmueve, se convertirá en una vengadora del bien. Si no, pues no... Con la ayuda de su vecino Raymond (un anciano conocido como “el hombre de vidrio” por la debilidad de sus huesos, que lleva 20 años sin salir de casa y que sólo ve el mundo a través de la reproducción de un cuadro de Pierre-Auguste Renoir) y tras una larga búsqueda por toda la ciudad, Amélie consigue finalmente localizar al dueño del tesoro y devolvérselo de forma casual tras una estrategia muy original. El dueño no sólo se emociona profundamente al descubrir que toda su infancia estaba en esa cajita, sino que además se plantea mejorar su vida actual...
En ese momento Amélie tiene una sensación de completa armonía y decide volcarse hacia los demás para crearles felicidad en sus vidas.
De esta forma, inventa toda clase de estrategias de lo más originales y conmovedoras para intervenir, sin que se den cuenta, en la existencia de varias personas de su entorno...
Como cuando agarra del brazo a un ciego vagabundo y le da un rápido pero intenso paseo por un mercado mientras le susurra al oído todo lo que ella va viendo, produciendo en el ciego un estado de emoción inmesurable.
Cómo le hace olvidar a Georgette su carácter hipocondríaco y a Joseph su desdichada obsesión por Gina al provocar Amélie una situación de romance de lo más pasional entre ambos.
Cómo se venga del cruel frutero de su barrio quien humilla constantemente a su joven ayudante dejándolo en ridículo delante de todo el mundo.
O como cuando consigue sacar a su vecino Raymond de la obsesión por el cuadro de Renoir mediante el envío anónimo de videos donde se muestran hermosas escenas de lo más curiosas, que producen en el anciano una inmediata necesidad de expandir su mente más allá de lo que había hecho antes.
Y cuando Hipólito vuelve a cobrar ilusión por su literatura al descubrir una de sus estrofas pintada en una pared de la calle: “Sans toi, les émotions d’aujourd’hui ne seraient que la peau morte des emotions d’autrefois” ("Sin ti, las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las emociones de ayer").
Y sobre todo cuando, valiéndose de un gnomo de madera a quien su padre tenía especial cariño, logra que éste por fin decida hacer las maletas y emprender un viaje por el mundo.
Pero mientras todo esto sucede y nadie se preocupa por Amélie, ella se ve forzada de forma involuntaria a examinar y valorar su vida solitaria. Este sentimiento se agudiza especialmente tras conocer a Nino, un chico tan raro y soñador como ella, que trabaja medio día en “el tren del horror” y el otro medio en un sex shop, que colecciona las fotos que la gente va desechando en los fotomatones. Amélie siente fascinación por Nino pero prefiere un encuentro casual a una presentación directa. Lo intenta varias veces sin éxito y acaba dejándolo por imposible. Pero finalmente Raymond, le corresponde con la misma moneda a Amélie, incitándola a buscar lo que había dejado en un segundo plano: su propia felicidad. Así, Amélie, acaba felizmente en los brazos de Nino al que besa de la forma más sutil y complaciente que uno se pueda imaginar.
Resumiendo, Amélie es un film edulcorado. Un paquete de caramelos de los que se hacen comer todos de una vez. Aunque cuando ya no queda ninguno, nos preguntamos si de verdad eran tan ricos.



Atrapado en el tiempo


Atrapado en el tiempo es una comedia romántica dirigida por Harold Ramis y estrenada en 1993. Bill Murray y Andie MacDowell protagonizan esta comedia fantástica, cuya temática puede recordar al mito de Sísifo.

El meteorologo de una cadena de televisión, Phil Connors (Bill Murray), acompañado de su nueva redactora Rita (Andie MacDowell), acude con su técnico de grabación a Punxsutawney, una pequeña población de Pennsylvania en la que cada 2 de febrero, en pleno invierno, el comportamiento de una marmota en la fiesta local determina cuánto tiempo queda hasta que termine la estación fría, el famoso Día de la marmota. A primera vista vemos que Phil es un hombre frustrado en sus ambiciones y aburrido con su trabajo, y en su arrogancia piensa que su carrera profesional no avanza todo lo rápido que merecería.
Realizadas las tomas de la marmota y transmitidas por televisión, el pequeño grupo se dispone a regresar a Pittsburg para poder cubrir el noticiario de las 5. Sin embargo, una
tormenta de nieve les obliga a pasar la noche en el pueblo. A la mañana siguiente suena el despertador con la misma música del día anterior. A medida que se viste y acude al comedor para desayunar, el incrédulo Phil se va dando cuenta de que está viviendo de nuevo el día de la marmota.
Tras repetirse varias veces esta situación, Phil comienza a pensar que no tiene sentido vivir día tras día lo mismo, por lo que decide cambiar drásticamente los acontecimientos. Aprovecha la información que obtiene cada día para beneficiarse "al día siguiente", más tarde decide enamorar a su redactora sin tener suerte. Día tras día es rechazado, así que decide suicidarse al darse pensar que nunca saldría de este bucle temporal. Coge un coche y se lanza a un acantilado, luego prueba otras formas de suicidarse (se arroja de un edificio, se mete a la bañera con unn tostador, etc.), hasta que se rinde. Viendo que esto no funciona empieza a deprimirse pero así mismo aconsejado por Rita se da cuenta que puede mejorar su vida como un benefactor que ayuda a los demás.
De esta manera comienza una vida diaria haciendo el bien a quien necesite, como ayudar a un atragantado aplicándole la
maniobra de Heimlich, o salvando a un niño de caer de un árbol. Sin embargo se desanima al no ser capaz de salvar la vida de un anciano sin hogar, a pesar de llevarle a un hospital para que le atiendan. Cuando quiere ver el expediente del occiso la enfermera le da algo de consuelo al decirle que "ya era su momento".
Finalmente se puede ver que Connors mejora sus habilidades, al punto de aprender a tocar el piano, esculpir en hielo, hablar en
francés y memorizar la vida de todos los habitantes del pueblo. Y a la vez que mejora sus habilidades físicas también realza su comportamiento, haciendo que sea apreciado por la gente de Punxsutawney. Así mismo confiesa un verdadero amor a Rita, por lo cual ella le acepta y así al fin puede romperse el ciclo al despertarse ya el 3 de febrero. Phil entonces sugiere a Rita quedarse a vivir en el pueblo y así una nueva vida comienza para ellos.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Pierre Bayard - Cómo hablar de los libros que no se han leído

Pierre Bayard nació en Francia en el 1954. Es psicoanalista y profesor de Literatura Francesa en la Universidad de París, está considerado en la actualidad como uno de los ensayistas más notables del panorama intelectual francés.
Su siguiente libro, El caso del perro de los Baskerville, aparecerá también en esta colección.

Cómo hablar de los libros que no se han leído:

El ensa­yo de Bayard es un estimulante reflexión a propósito de qué significa la lectura. Para resolver ese enigma, el autor se impone como tarea desenmascarar uno de los tabúes sociales más extendidos: el hecho de que en algún momento de nuestras vidas todos haya­mos fingido haber leído un libro que nunca fue abierto.
Pierre Bayard juega con nosotros, desde luego, al lanzar con maliciosa intención estos huesos: está claro que busca el desafío intelectual, la provocación más evidente. No obstante, una vez leído el libro podemos observar que su propósito es muy otro, si bien bastante más común de lo que podría parecer.Elogios de la lectura se han realizado por doquier: multitud de eruditos e intelectuales han alabado las virtudes de los libros y defendido la necesidad de leer como un elemento indispensable de formación. Bayard juega con el lector proponiéndole, en apariencia, lo contrario: una exaltación de la cultura y de la inteligencia mediante la no-lectura.
Hemos de reconocer a Bayard su atrevimiento a escribir un libro para justificar por qué se puede hablar de libros sin haberlos leído. El autor pretende justificarse, con argumentos que rozan lo verdadero como que estados sometidos en nuestra cultura.
Nuestro autor se jacta de que “es posible mantener una conversación a propósito de un libro que no se ha leído, incluso, y quizá de manera especial, con alguien que tampoco lo ha leído”.
Las argumentaciones que nos propone Bayard son ingeniosas, aunque sin grandes fundamentos. Y se apoya, precisamente, en libros y autores en los que se desvela una cultura que no precisa de demasiadas lecturas. De El hombre sin atributos, retoma la idea del bibliotecario de Musil que reconoce no haber leído ningún libro de su biblioteca. Sólo los títulos e índices de los libros. Bayard aprovecha para proponer otra de sus ingeniosidades: “Las personas cultivadas lo saben, la cultura es en primer lugar una cuestión de orientación. Ser culto no consiste en haber leído tal o cual libro, sino orientarse en su conjunto, esto es, saber que forman un conjunto y estar en disposición de situar cada elemento en relación con el resto”. Ejemplo de ello lo encontramos en El nombre de la rosa, de Eco, cuya trama gira en torno del desaparecido II libro de la Poética. Los dos protagonistas de la novela hablan de esa obra como si la conocieran de primera mano. Su vasta cultura les permite esta audacia.
Surgirán temas como la desmemoria de autores enciclopédicos como Montaigne, que apenas eran capaces de acordarse de los libros que habían leído. Lo que le lleva a Bayard a tratar de la desmemoria y de la función de la no lectura, ya que: “los libros no leídos suponen una fuente inagotable de creatividad”. También encontraremos momento divertidos en los que se relata cómo la antropóloga Laura Bohannan, con gran desesperación, trataba de hacer entender el Hamlet de Shakespeare a la tribu africana de los Tiv. Que este libro no va en serio queda demostrado cuando ya en la última parte del libro el autor parece centrarse en su verdadera motivación: “es hora de abordar aquello que proporciona mi libro su razón de ser, a saber, los medios que deben utilizarse para solventar con elegancia esas situaciones (las de hablar de libros que no se han leído)”. Pero para entonces el libro ya se ha acabado.

lunes, 15 de diciembre de 2008

LA AFRENTA DE CORPES

El texto corresponde a un fragmento del Cantar de Mío Cid, obra anónima del siglo XIII, perteneciente al Mester de Juglaría. Compuesta en tiradas de versos anisosimétricos con rima asonante. Forma parte del cantar tercero y último de la citada obra.
La estructura externa del texto no podemos determinarla con exactitud por no corresponder el texto a un episodio completo, pese a ello destacamos en el texto una parte narrada y otra dialogada.
En la estructura interna encontramos los siguientes componentes, la preparación de la afrenta:

Entrados son los ifantes al robredo de Corpes,
Los montes son altos, las ramas pujan con las nubes,
Y las bestias fieras, que andan aderredor.
Fallaron un vergel con una limpia fuente;
Mandan fincar la tienda ifantes de Carrion,
Con quantos que ellos traen hy yazen esa noche,
Con sus mugieres en braços de muestranles amor.
¡Mal se lo cumplieron, quando salie el sol!
Mandaron cargar las azemilas con grandes haberes,
Cogida han la tienda do albergaron de noche,
Adelante eran idos los de criazon,
Asi lo mandaron los ifantes de Carrion,
Que no hy fincase ninguno, mugier ni varon,
Sino amas sus mugieres doña Elvira y doña Sol:
Deportarse quieren con ellas a todo su sabor.
Todos eran idos, ellos quatro solos son;
Tanto mal comidieron los ifantes de Carrion.

El diálogo de los Infantes:
Bien lo creades, doña Elvira y doña Sol,
Aqui seredes escarnidas en estos fieros montes.
Hoy nos partiremos y dexadas seredes de nos.
No habredes parte en tierras de Carrion,
Iran aquestos mandados al Çid Campeador;
Nos vengaremos: ¡aquesta por la del leon!


La afrenta:
Alli les tuellen los mantos y los pelliçones,
Paranlas en cuerpos y en camisas y en çiclatones;
Espuelas tienen calçadas los malos traidores,
En mano prenden las çinchas fuertes y duradores.
Quando esto vieron las dueñas, fablaba doña Sol.
¡Por Dios vos rogamos, don Diego y don Fernando!
Dos espadas tenedes fuertes y tajadores,
A la una dizen Colada y al otra Tizon;
Cortadnos las cabeças, martires seremos nos,
Moros y cristianos departiran d’esta razon,
Que por lo que nos mereçemos no lo prendemos nos;
Atan malos ensiemplos no fagades sobre nos;
Si nos fueremos majadas, abiltaredes a vos,
Retraer vos lo han en vistas o en cortes.
Lo que ruegan las dueñas no les ha ningun pro.
Esora les compieçan a dar los ifantes de Carrion,
Con las çinchas corredizas majanlas tan sin sabor,
Con las espuelas agudas, donde ellas han mal sabor;
Rompien las camisas y las carnes a ellas amas a dos.
Limpia salie la sangre sobre los çiclatones,
Ya lo sienten ellas en los sus coraçones,
¡Qual ventura serie esta, si ploguiese al Criador
Que asomase esora el Çid Campeador!
Tanto las majaron que sin cosimente son,
Sangrientas en las camisas y todos los çiclatones.
Cansados son de ferir ellos amos a dos,
Ensayandose amos qual dara los mejores colpes.
Ya no pueden fablar doña Elvira y doña Sol,
Por muertas las dexaron en el robredro de Corpes.


Existe un climax dramático ascendente a lo largo del relato.
El tema principal es la traición de los Infantes a su Sr. El Cid, que se hace efectiva en la afrenta.
Los personajes de los Infantes son mostrados por el autor como unos sádicos que demuestran amor a sus esposas:
Con sus mugieres en braços de muestranles amor.

Luego las torturan, incluso compiten para ver quien les da los mejores golpes:
Ensayandose amos qual dara los mejores colpes.

Con esta venganza los Infantes rompen su vínculo con el Cid: No habredes parte en tierras de Carrion

La toman como la venganza que tienen pendiente desde el episodio del león:
Nos vengaremos: ¡aquesta por la del leon!

Debido a la deshonra que sufrieron por las burlas que de ellos hicieron los vasallos del Cid por su cobardía. Se destaca esta afrenta nombrando a las espadas Colada y Tizona que el Cid les entregó como un regalo.
Nuevamente aparece el tema de la honra, que es el principal del Cantar, en esta ocasión se trata de la pérdida de la honra familiar, de la deshonra que sufre el Cid a través de sus hijas, se produce la pérdida del honor familiar. Es especialmente deshonrosa la forma de castigo utilizada, el martirio, por este motivo las Infantas piden que les corten la cabeza:
Cortadnos las cabeças, martires seremos nos

Porque es un modo más noble de morir. Las deshonra del Cid recae de nuevo en los Infantes:
Si nos fueremos majadas, abiltaredes a vos,
Retraer vos lo han en vistas o en cortes.


Al igual que sucedió en el episodio del león. También se anticipa el episodio de las cortes de Toledo en la que la honra será recuperada.
Los Infantes y las hijas del Cid son un personaje dual, son dos personas que en el texto por sus acciones que son siempre las mismas son como un solo personaje.
Las infantas solicitan se las mate como a mártires:
Cortadnos las cabeças, martires seremos nos

Tiene este episodio un carácter hagiográfico, supone la elevación de la familia del Cid y se relaciona con otro episodio sucedido en el Cantar Primero, el del Angel que se aparece al Cid en sueños para decirle que tendrá fortuna.
Con este episodio la honra del Cid que había conseguido recuperar debido a sus éxitos militares y al perdón real, alcanza su punto más bajo, nuevamente la pierde, pero ahora la pérdida es más grave puesto que alcanza a su ámbito familiar.
El autor describe este episodio con gran dramatismo, utilizando distintos recursos. La descripción del lugar donde se va a producir la afrenta, aquí utiliza el “locus terribilis” frente al “locos amoenus”. El bosque es presentado como el simbolismo medieval del horro, de lo desconocido, que se amplifica cuando habla de las ramas tan altas. Aquí utiliza la figura de la Antítesis (contraste) tanto en el lugar, como en el comportamiento de los infantes (ver párrafo del sadismo).
El dramatismo del suceso aumenta con la descripción tan detallada que se hace del episodio del castigo. El narrador utiliza el recurso de la “ironía narrativa”:

Ya lo sienten ellas en los sus coraçones

Resaltando el tono trágico, anticipa los hechos horribles que pasarán. Existe un climas dramático ascendente que va desde el principio hasta la paliza.
El narrador se muestra subjetivo, se manifiesta abiertamente para mostrar más dramatismo:
¡Mal se lo cumplieron, quando salie el sol!


¡Qual ventura serie esta, si ploguiese al Criador
Que asomase esora el Çid Campeador!

Al auditorio. Son intervenciones que expresan un deseo:
¡Qual ventura serie esta, si ploguiese al Criador
Que asomase esora el Çid Campeador!


Encontramos una exclamación admirativa:
Ya lo sienten ellas en los sus coraçones

En cuanto a los recursos orales utiliza 3 muy imporantes en la épica, los epítetos épicos (los malos traidores), estructuras de tipo bimembre (recurrir a uno y a otro), moros y cristianos (es decir todo el mundo) (o vasallos y señores):
Alli les tuellen los mantos y los pelliçones

Que no hay fincase ninguno, mugier ni varon

Los tiempos verbales utilizados son el pasado como tiempo narrativo, el presente como recurso para acercar a los lectores, el uso de adverbios de tiempo que actúan como actualizadores de la acción (“essora”, “ya”) consiguen que la historia sea más cercana para el oyente.
Conclusión: en este texto encontramos que los infantes rompen los vínculos de vasallaje con su señor, el episodio justifica el final del Cantar, puesto que con la afrenta, en la estructura interna del cantar la honra del Cid llega a su punto más bajo, pero será recuperada en las Cortes de Toledo y duelos de Carrión. Encontramos también otro de los temas subyacentes a lo largo del Cantar la lucha entre la alta y baja nobleza.

jueves, 27 de noviembre de 2008

4. Así comienza el poema del Mio Cid. Lee el fragmento y contesta a las preguntas de la página siguiente.

De los sos ojos tan fuertemientre llorando,
tornava la cabeça i estávalos catando

Vío puertas abiertas e uços sin cañados,
Alcándaras vazías sin pielles e sin manto
se sin falcones e sin adtores mudados.
Sospiró Mío Cid, ca mucho avíe grandes cuidados.
Fabló Mío Cid bien e tan mesurado:
Grado a ti, Señor, Padre que estás en alto!
Esto me an buolto mios enemigos malos!
Allí piensan de aguijar, allí sueltan las riendas
A la eixida de Bivar, ovieron la corneja diestra,
e entrando a Burgos ovéronla siniestra.
Meçio mio Çid los ombros y engrameó la tiesta:
Albricia, Alvar Fáñez, ca echados somos de tierra!
mas a grand ondra tornaremos a Castiella
Mio Çid Roy Díaz por Burgos entréve,
En su conpaña sessaenta pendones;
exién ver mugieres e varones,
burgeses e burgesas por las finiestras sone,
plorando de los ojos, tanto avién el dolore,
de las sus bocas todos dizían una razóne,
-¡Dios, qué buen vassallo, si oviesse buen señor!
Conbidar le ien de grado, mas ninguno non osava:

el rey don Alfonso tanto avié la grand saña.
Antes de la noche, en Burgos d'él entró su carta,
con grand recabdo e fuertemientre sellada,
que a mio Çid Ruy Díaz que nadi nol' diessen posada,
e aquel que gela diesse sopiesse vera palabra,
que perderié los averes e más los ojos de la cara,
e aun demás los cuerpos e las almas.
Grande duelo avién las yentes cristianas;
ascóndense de mio Çid, ca no l'osan dezir nada.


Catando: mirando
Uços sin cañados: puertas sin candados
Álcandaras: perchas para colgar vestidos o posar sobre ellas las aves de caza
Pielles: túnicas de piel
Adtores mudados: azores mudados, es decir, que habían pasado ya la época peligrosa de la muda del plumaje (por ello eran muy estimadas)
Grado a ti: te doy gracias
An buolto: han urdido, han tramado
Aguijar: espolear el caballo
Eixida: salida
Corneja diestra: señal de buen agüero
Siniestra: señal de mal agüero
Meçió: movió
Engrameó: sacudió
Albaricia: ¡ánimo!
Exien: salen
Finiestras: ventanas
Razóne: frase, opinión
Conbidar le ien: lo invitarían
Con grand recabdo e fuertemientre sellada: con prevenciones muy severas y autorizada en todo rigor por el sello del rey
Gela: se la
Averes: bienes

a) Observa que en la actualidad tanto la b como la v son fricativas en posición intervocálica (nube, nuve) y oclusivas en los demás casos (balcón, bomba, vino, anverso); es decir, su pronunciacion oclusiva o fricativa depende únicamente del lugar que ocupan en la palabra. En la Edad Media, en cambio, a cada letra le correspondía un sonido distinto, al margen de su posición: la b y la v eran dos fonemas diferentes (el primero, bilabial oclusivo sonoro; y el segundo, bilabial fricativo sonoro). Hoy, sin embargo, sólo hay un fonema (/b/), pero con dos variedades (una fricativa y otra oclusiva). Busca en el texto palabras que contengan esas dos grafías y pronúncialas tal y como se hacía en aquella época.


b) Resume brevemente el argumento. ¿Cuál es el tema?

El Cid estaba llorando, movía la cabeza de un lado al otro. Estaba en un lugar muy solitario. Vió las puertas abiertas y contrapuertas sin candados. Las perchas vacías, sin pieles y sin mantos. El Mio Cid, se sentía muy preocupado, habló con el señor padre i le dijo que los enemigos malvados habían vuelto.
A la salida de Vivar vieron una corneja a la derecha, a la entrada de Burgos la vieron a la izquierda.
Se encogió Mio Cid de hombros y alzó la cabeza. Todos estaban tristes porqué les hechaban de su tierra.
El mío Cid entró en burg
os con sesenta abanderados, asomados en la ventanas, todos decían su opinión.
El Rey don Alfonso estaba enrabiado, y envió su carta que decía que al Mio Cid se le diese posada, que si alguien estaba en su contra perdería sus haberes.


c) ¿Cuántas tiradas monorrima hay en el texto? Mide los versos de la primera. ¿Es regular la rima? ¿Hay algún caso de -e paragógica?

De los sos ojos tan fuertemientre llorando,
tornava la cabeça i estávalos catando
Vío puertas abiertas e uços sin cañados,
Alcándaras vazías sin pielles e sin mantos
e sin falcones e sin adtores mudados.
Sospiró Mío Cid, ca mucho avíe grandes cuidados.
Fabló Mío Cid bien e tan mesurado:
-¡Grado a ti, Señor, Padre que estás en alto!
Esto me an buolto mios enemigos malos!
Allí piensan de aguijar, allí sueltan las riendas
A la eixida de Bivar, ovieron la corneja diestra,
e entrando a Burgos ovéronla siniestra.
Meçio mio Çid los ombros y engrameó la tiesta:
-¡Albricia, Alvar Fáñez, ca echados somos de tierra!
mas a grand ondra tornaremos a Castiella
Mio Çid Roy Díaz por Burgos entréve

No hay ningún verso monorrimico en el texto. La rima es irregular porqué va cambiando en cada verso, aunque sea bastante irregular a veces hay una sílaba más o una sílaba menos. Hay tres -e paragógica.

d) Señala los rasgos de estilo más significativos. ¿Cómo es la personalidad del Cid?

El Cid está triste porqué han vuelto sus enemigos y tiene que irse de su tierra, aunque dice que volverá ahora estará lejos.
En los poemas predomina el cantar de gesta, la épica y la lírica de la poesia.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Literatura

Géneros literarios:

Lírica: género literario en el que el autor expresa sus sentimientos de forma subjetiva.

Lírica culta:
-Elegía:
composición que expresa dolor y tristeza.
-Égloga: composición en la que hay dialogos de tema amoroso entre pastores.
-Sátira: composición en la que se ridiculizan acciones o personas.
-Epístola: composición en forma de carta.



Lírica popular:

-Villancico: composición tradicional con estribillo, su estructura métrica es de redondilla (abba). Sus temas son muy diversos, pero el navideño perdura hasta hoy en día.

-Romance lírico: composición en la que predomina el tema amoroso, su estructura métrica es: - a - a -... puede tener un número infinito de versos.


Narrativa: género literario en el que se explican unos hechos que les ocurren a unos personajes.

-Épica: narración extensa en la que se explican las hazañas de un héroe guerrero.

-Cantar de gesta: narración de la épica medieval, que explica las hazañas de un héroe guerrero que representa los sentimientos populares (Cantar de Mío Cid).

-Novela: narración extensa escrita en prosa.

-Cuento: narración breve, con argumento simple.


Teatro: género literario que tiene como finalidad representarse ante un público, mezcla elementos literarios y elementos escénicos.

-Tragedia: obra teatral en la que el protagonista tiene que enfrentarse a un destino adverso.

-Comedia: obra teatral hecha para divertir y alegrar.

-Drama: obra teatral en la que se mezclan rasgos de la tragedia y de la comedia. Un conflicto doloroso se mezcla con elementos cómicos.


Géneros teatrales menores:

-Auto sacramental:
obra teatral breve de tema religioso. Los personajes aparecen representando elementos como la virtud o el pecado.

-Entremés, paso y sainete: obra teatral breve, que se representaba entre los actos de las comedias.



Género didáctico: obra que tiene como finalidad enseñar.

-Fábula: narración breve que es protagonizada por animales que actuan como personas, al final tiene una moraleja.

-Ensayo: obra en la que el autor da su opinion sobre alguna cosa.


Lírica mozárabe: las jarchas
Las jarchas son la manifestación de la lírica mozárabe o andalusí.

-Mozárabe: el lenguaje de los cristianos que vivian en zonas de dominio musulman.
Las jarchas aparecían al final de los poemas escritos en lengua árabe o en hebreo, que se llamaban moaxajas.



Lírica galaicoportuguesa: las cantigas de amigo
Las cantigas de amigo tratan sobre el amor, y la palabra amigo alude al amado. Normalmente, recogen la queja de una enamorada, que toma como confidentes a la naturaleza, a la madre o a las hermanas.
Lírica tradicional castellana:
Muestra rasgos como las jarchas y las cantigas de amigo. Presenta al tema del amor con predominio del femenino, i incorpora elementos del paisaje (fuentes, amaneceres, pastores, etc.)



Tipos de canciones:

-Albadas:
canciones del alba.
-Canciones de siega.
-Serranillas: encuentro de un caballero con una serrana.
-Mayas: canciones del més de mayo.
-Etc.
La estructura más usada es el villancico (versos de arte menor, rima asonante y tiene estribillo).



Mester de juglaría:

Juglares: recorrían pueblos cantando poemas y narrando hazañas de héroes locales, al ofício de juglar se lo llamó "Mester de Juglaría".
Poesía épica y los cantares de gesta.

Cantares de gesta: narraciones extensas en verso que cuentan hechos históricos y legendarios de un héroe que representa los valores de un pueblo.
Se conservan tres cantares: "Cantar de Roncesvalles", "Las mocedades de Rodrigo", "Cantar de Mío Cid".



El Cantar de Mío Cid:
Se encuentra en un manuscrito de juglar de principios del S. XIII, firmado por Per Abbat (un copista).
És anónimo.


Argumento: se divide en 3 partes:

-Cantar del destierro: el héroe es desterrado injustamente por su rey. El Cid lucha por recuperar su honor, la gloria y la confianza del rey. Gana muchas batallas y consigue riquezas.

-Cantar de las bodas: el Cid conquista Valencia y logra que el rey le perdone. El rey le pide al Cid que case a sus dos hijas con dos nobles, y así lo hace. En este cando el Cid recupera su honor como caballero.

-Cantar de la afrenta de Corpes: los vasallos del Cid se burlan de los nobles que se casaron con las hijas del Cid por su cobardia, que deciden vengarse pegando y abandonando a sus mujeres. El Cid pide justicia al rey, finalmente vencen los representantes del Cid y las hijas se casan con los infantes de Navarra y Aragón, emparentandose así con el rey.


Tema central del poema: la recuperación del honor.
Se nos presenta al Cid como un modelo ideal de hombre.



Historicidad: relata parte de la biografía de Rodrigo Díaz de Vivar. Mezcla hechos históricos con leyendas.


Estilo: presenta versos de distinta medida, que riman en asonante y en la mitad del verso hay una cesura que divide el verso en dos hemistiquios.


Rasgos estilísticos:

-Epítetos épicos: da a los oyentes las características de los personajes de los que habla.
-Cambio del punto de vista narrativo: del estilo indirecto (3ª persona) al diálogo.
-Valoraciones: comentarios sobre determinados hechos.
-Expresiones juglarescas: expresiones que llaman la atención del oyente.



Teatro medieval:
Sólo se conserva un fragmento de la "Representación de los Reyes Magos".



Mester de Clerecía en el S. XIII:

El mester de Clerecía es el oficio de clérigos, se caracterizan por:
-Narraciones escritas en romance por autores cultos, que son los clerigos.
-Las narraciones tienen un objetivo didáctico.
-Emplean la cuaderna vía, estrofa de 4 versos de 14 sílabas con la misma rima consonante, y con una cesura en la mitad del verso que lo divide en dos hemistiquios (14A, 14A, 14A, 14A).
-Recurren a expresiones juglarescas para mantener la atención de los lectores.
-Los temas provienen de la literatura culta, pero al mismo tiempo incorporan temas de la tradición popular.
El mester de Clerecía en el S. XIII está representado por Gonzalo de Berceo.



Gonzalo de Berceo:

Es el primer autor castellano del que se tiene noticia. Era un hombre culto que trabajó en la administración del monasterio de San Millán de la Cogolla, allí tradujo muchos temas.
Escribió narraciones de tema moral, con un estilo que combina un lenguaje relativamente sencillo, la métrica regular y expresiones juglarescas.
Obra mas conocida: Milagros de Nuestra Señora. Relata breves historias que repiten el mismo esquema: personajes devotos de la Virgen se encuentran algún problema y se salvan gracias a un milagro de la Virgen.
El estilo es sencillo, aunque encontramos numerosos cultismos que reflejan los textos latinos que le han servido de base.



Mester de Clerecía en el S. XIV: El Arcipreste de Hita:

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, escribió Libro de Buen Amor.
De Juan Ruiz solo se sabe su nombre y que era sacerdote en la localidad de Hita. Pero su obra refleja que era un hombre divertido y vitalista, canta los placeres del mundo y al mismo tiempo tiene una sincera religiosidad. La obra está escrita en forma autobiográfica, cosa que tenemos que interpretar como un recurso expresivo de aproximación al lector. Además, refleja que era un gran conocedor de la literatura culta y popular de su época.



El Libro de Buen Amor:

-Tema y estructura:
está escrito en verso con predominio de la cuaderna vía, por eso se ha considerado fruto del Mester de Clerecía. La obra narra de forma autobiográfica diferentes episodios amorosos, además de cuentos o ejemplos, composiciones líricas, una batalla alegórica entre don Carnal y doña Cuaresma (entre el bien i el mal), digresones morales (discusiones), y composciones burlescas.


-Originalidad: mezcla la religiosidad con el vitalismo profano. Aparece por primera vez una actitud irónica y vitalista en una obra culta.

-Estilo: se encuentra el registro culto y el coloquial, un léxico muy amplio, giros populares, y expresiones. La métrica también es variada, aparecen la cuaderna vía y formas típicas de la poesía popular (como el zéjel).